René Escobar, un hombre de retos

El nombre de René Escobar es sinónimo de triunfo y éxito. Sin embargo, el éxito personal no es una empresa sencilla que uno pueda encontrarse un buen día por la calle, es un arduo camino de autodescubrimiento y de trabajo que tan sólo un puñado de personas se atreve a recorrer.

El éxito no es para todos. No todos tienen el temple suficiente para soportar los embates del día a día de la mejor forma, con una sonrisa en los labios y con la satisfacción muy profunda de estar haciendo lo correcto. Todos son capaces de soñar e imaginar que no existen límites que fragmenten sus posibilidades de salir victoriosos en cada reto que se atraviese en sus vidas, pero son un contado número de visionarios los que ansían despertar para encontrar en donde los demás miran dificultades, una nueva oportunidad.

René Escobar nos enseña que en México también puede haber historias de inspiración. Estamos muy acostumbrados a escuchar en los medios de comunicación que la economía de nuestro país está en declive, trayendo consigo pobreza, desempleo o delincuencia. No obstante, es en este punto donde el aprendizaje que historias de vida como la de René Escobar nos hace decir que cada quien tiene el futuro que forjó durante toda su vida: “el primer requisito para cumplir con todas tus metas es visualizarlo”. Hacer siempre será una mejor alternativa que sólo pensar.

Nuestro país no ha escapado de las cifras negativas desde hace varios años, lo que no ha impedido que personas como este fiscalista triunfen en el complicado mundo de los negocios. Y lo mejor de todo es que él es uno de varios, un número que seguro estoy que muchos mexicanos además de mí estarían muy contentos y agradecidos de que siguiera en ascenso para quitar de nuestro imaginario esa mancha de “flojera” e “inconsistencia” con la que se suele asociar la imagen del mexicano en el extranjero.

Somos más que inmigrantes buscando mejores oportunidades para su familia en un país extraño en donde se les relega a limpiar pisos y asear perros, somos más ambulantes vagando de un lado al otro siempre con la firme intención de que este día será mejor que el de ayer, trabajadores en oficinas burocráticas que cumplen reglas en muchas ocasiones sin sentido, madres que han asumido su rol protagonista al verse afectadas por la ausencia de sus parejas que se perdieron en la guerra que se vive por muchas ciudades de nuestro país. Gente honesta que no claudica ante la adversidad, sino que la hace más fuerte. México somos todos.