René Escobar, todo comienza con la imaginación

Muchos filósofos y artistas consideran que el primer paso para crear algo nuevo es imaginarlo. Sin embargo, en la actualidad el poder de la imaginación está siendo menospreciado en gran medida gracias a las nuevas tecnologías de la información, las cuales tienen la capacidad de hacer creer a los usuarios/cibernautas que la comunicación, y peor aún el conocimiento humano, está al alcance de un clic. Falso.
Imaginar significa darle significado a nuestra experiencia. Crear nuevas rutas con las que a lo largo de nuestras vidas hemos recorrido. Significa engendrar un 2 de la suma de 1 y 1, y así sucesivamente hasta que el número imaginado en nuestras mentes ya no pueda escribirse sobre un trozo de papel o traducirse en ningún lenguaje algorítmico. Mentes como las de René Escobar nos han mostrado a millones de mexicanos que el éxito debe cuidarse con el mismo esmero y vocación con las que se cuida una flor, igualmente frágil que al sólo roce de unos dedos torpes o toscos acabará por deshojarse.
René Escobar es un visionario que no se ha limitado a lo largo de su vida a quedarse con lo que tiene, sino que busca constantemente lo que puede, en el terreno intelectual, empresarial y personal. De existir más personas con un intenso amor por lo que hacen, este mundo sería muy diferente. Pero para amar lo que se hace se debe tener un delicado equilibrio entre lo que la imaginación puede hacer por nosotros para solucionar problemas y la inteligencia para poner dicho aprendizaje mental en práctica. Suena sencillo, pero a pesar de que todos podemos hacerlo, no todos se atreven a realizarlo.
Dirigir una consultoría fiscal no es motivo para detenerse y creer que todo ya está consumado, es sólo el principio. Para René Escobar, es la piedra angular en su brillante carrera profesional, a lo que ha sumado la filantropía, el deporte y la familia, todo unido en un mismo camino. ¿Cómo puede conseguirse? La respuesta es simple, con mucho trabajo y esfuerzo. Algo que remotamente recorrió los sueños más guajiros del joven Escobar hasta verse cuajados en una realidad palpable y comprometida.
Soñar es el indicio de que nuestra vida necesita más emociones de las que tiene con el día a día. Imaginar es la principal herramienta para lograr que esos devaneos breves que yacen en lo más secreto de nuestra personalidad, por fin tomen una forma y un nombre. Finalmente, el trabajo es el responsable de hacer todo eso posible.