El Polyforum y las historias que cuentan sus paredes

El Polyforum Siqueiros es todo mural, es todo historia. Construido a imagen y semejanza de los teatros griegos, es decir en forma circular, inició su construcción en 1966. La mente detrás de dicho edificio fue Manuel Suárez y Suárez concebido con la idea de levantar un proyecto suficientemente grande como para albergar los murales de David Alfaro Siqueiros.

Tal cual, se pensó en este lugar como el hogar de algunas obras del pintor que se había declarado comunista y luchado en defensa de los derechos de la clase obrera. En total, pintó trece murales, tanto en la fachada como en el interior. En ellos pone de manifiesto sus principios e ideas.

Por ejemplo, El liderato. En este trabajo se ve a un hombre que invita al pueblo al triunfo en la lucha por los derechos de las masas. También es quien invita al visitante a adentrarse en él para ingresar al Foro Universal.

Consciente en todo momento de lo perjudicial que resultaría la Guerra de Vietnam, Siqueiros pintó a un hombre y a una mujer que se manifiestan en rechazo de la violencia y la masacre que resultaba la intromisión de Estados Unidos en el país asiático.

Para él, uno de los episodios más escabrosos que pudo haber pasado el continente entero fue el mestizaje, por lo que pintó a Hernán Cortés y a la Malinche como la personificación de la sumisión y el artífice de la intromisión cultural.

Pero el más impresionantes de los trabajos que ahí hay es el mural de La Marcha de la Humanidad, que hoy se ostenta como el mural más grande del mundo pues tiene una extensión total de dos mil 400 metros cuadrados. Sobre él se dejan caer luces a la vez que se pone música para crear otro tipo de espectáculo para los visitantes.

Abraham Cababie Daniel