Las cosas que jamás debes hacer en los restaurantes y bares

Cuando salimos a tomar un trago en restaurantes y bares, la mayoría de las personas somos bastante controladas en nuestra forma de expresarnos y de tratar al resto de las personas que se encuentran en el lugar. Sin embargo, hay muchas que tratan bien a quienes se encuentran en la misma situación que ellos, pero tratan muy mal a quienes están del otro lado de la moneda: los meseros y los baristas. Este artículo lo hemos realizado pensando en aquellas personas a las que a veces podemos pasar por alto mientras nos divertimos con nuestros amigos, y que a veces puede recibir tratos muy malos, pero que sigue atendiendo a las demás personas como si no hubiera sucedido nada. A continuación, el resultado obtenido de la investigación sobre las cosas que los baristas detestan que sus clientes hagan y digan dentro de los bares.

En primer lugar de la lista se encuentran las personas que se sienten por encima de ellos y de todas las personas que se dedican a atenderlos en estos lugares. Según los datos recopilados, los bármanes se dan cuenta de que el ambiente del bar cambia conforme pasan las horas, pero que algunas personas tienen una gran tendencia a olvidar los datos principales de su educación, especialmente cuando se trata de hablarle a quienes los están atendiendo. Al parecer, el alcohol no sólo desinhibe, sino que vuelve más groseras a unas personas, quienes olvidan que todos somos personas y comienzan a tratar mal a los baristas y los meseros, aventándoles cosas o chiflándoles para que vengan a atenderlos. Unos completos cretinos.

Ahora bien, están los que se comportan completamente diferente y fingen ser amigos del bartender, para que les den bebidas sin tener que pagarlas. Esto también lo detestan. En primer lugar, porque odian que las personas crean que sólo por hablarles bien ellos tienen la obligación de regalarles algo. En segundo lugar, porque todo eso se basa en las películas que han visto, donde el barman suele dar algún trago a quienes se acercan a platicar con él. O bien, también existen aquellos que dicen ser amigos de quien es dueño del bar, y que él les dijo que podían pedir lo que quisieran. Claro, los bármanes ya se saben todas de pies a cabeza, pero no hay quienes siguen intentándolo e insistiendo en que los inviten. Finalmente, este tipo de personas sólo ganarán un poco de desprecio, aunque no lo noten.

Las personas pueden pensar que ellos son muy amables y todo, pero es parte de su trabajo, y eso no significa que quieran su amistad. Y mucho menos que estén interesados en algo más. Desafortunadamente, la mayoría de las mujeres que atienden una barra, y en ocasiones, también los hombres, reciben ofertas indeseadas por ser un poco amables con los clientes que están atendiendo. Incluso, grupos de amigos compiten por las atenciones que puedan recibir de las mujeres baristas, y no se dan cuenta que sólo los actores de Hollywood, o alguien que lo parezca, podría atraer su atención, ya que son muy profesionales en sus trabajos.

Hay otra cosa que la mayoría de las personas olvida cuando se encuentran en restaurantes y bares de calidad, que es tener claro qué es lo que se va a querer beber. Especialmente en bares exclusivos, es muy molesto que las chicas lleguen pidiendo algo “dulce, pero no demasiado fuerte, y que les guste”. O bien, que algún hombre con aspecto “cool”, pero sin serlo realmente, pida la recomendación del barman. Generalmente, ellos detestan esto, ya que no pueden estar seguros del tipo de gustos que tiene su cliente, y por lo mismo, tienen mayor responsabilidad si ellos no quedan satisfechos con la bebida, por lo que termina afectándole a ellos mismos.

Finalmente, se encuentra un aspecto que pocas personas recuerdan cuando se dirigen a un bar. La propina para un bartender no se suele tener en cuenta al ir a un bar. Las personas recuerdan al mesero siempre, ya que va frecuentemente a sus mesas, pero pocos piensan que una buena bebida también tiene su mérito, y no dejan la propina para los bármanes. Además, no hay que olvidar que las propinas suelen ser una parte muy importante para los que trabajan en esta industria, ya que los sueldos son muy bajos, y mucho suele depender de lo que reciban aparte. Esto no significa que debamos darles la mitad de lo que costó la botella, pero si vemos a alguien esforzándose, no hay motivo para no dejar una recompensa a un buen servicio.

No olvides que todos somos personas y todos trabajamos duro para poder tener una vida decente y acorde a nuestras necesidades. A veces, pasamos por alto a aquellos que nos están ayudando, sin considerar que ése es su trabajo y que si lo tienen es por necesidad, más que por gusto propio.